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Violencia filio-parental en jóvenes con trastornos de conducta o adicciones

Violencia filio-parental: cuando los trastornos de conducta y las adicciones golpean en casa

La violencia filio-parental en jóvenes con trastornos de conducta y adicciones es un tema tan doloroso como invisible. Padres y madres que, en silencio, sufren insultos, amenazas o agresiones físicas por parte de sus propios hijos. Una realidad difícil de aceptar, y todavía más complicada de compartir, porque arrastra consigo culpa, miedo y vergüenza.

En Font Fregona, con más de 30 años de experiencia en el acompañamiento de jóvenes y familias, sabemos que este fenómeno no surge de la nada. Suele estar ligado a trastornos de conducta, problemas de salud mental o adicciones que hacen que los jóvenes pierdan el control y reaccionen con violencia ante los límites o las frustraciones.

 

 

Cuando la convivencia se convierte en un campo de batalla

La violencia filio-parental en jóvenes con trastornos de conducta y adicciones no siempre empieza con golpes. Muchas veces se manifiesta primero en faltas de respeto constantes, gritos, chantajes emocionales o amenazas. La familia entra en una espiral donde cualquier intento de poner límites acaba en una explosión de rabia.

Los padres, desbordados, oscilan entre el miedo y la impotencia. Y poco a poco, el hogar deja de ser un lugar seguro para convertirse en un espacio de tensión permanente. Esta dinámica no solo deteriora la relación con el joven, sino que erosiona la autoestima de los padres y afecta a hermanos u otros miembros de la familia.

 

El riesgo de mirar hacia otro lado

Uno de los mayores peligros es normalizar estas conductas. Pensar que “ya pasará con la edad” o que “es solo una mala racha”. La realidad es que, sin intervención adecuada, la violencia filio-parental en jóvenes con trastornos de conducta y adicciones a escalar. Lo que empieza con un portazo puede terminar en un empujón, y lo que parecía un enfado puntual puede convertirse en un patrón de agresiones.

Por eso es imprescindible poner en tratamiento a los jóvenes que muestran estas conductas, especialmente cuando hay un trastorno de conducta o una adicción detrás. No se trata de etiquetar ni de criminalizar, sino de ofrecer herramientas terapéuticas y educativas que permitan recuperar el control y reconstruir vínculos familiares desde otro lugar.

 

 

El papel del tratamiento terapéutico

En Font Fregona trabajamos con un enfoque integral que implica tanto al joven como a su familia. Porque no basta con intervenir en la conducta aislada: es necesario abordar el origen de la violencia.

En muchos casos, detrás hay:

  • Dificultades emocionales no expresadas.
  • Ansiedad o depresión.
  • Adicciones a sustancias o conductas (como videojuegos o redes sociales).
  • Entornos familiares muy tensos o con comunicación deteriorada.

El tratamiento incluye espacios de terapia individual y grupal, acompañamiento educativo, y también formación y apoyo a las familias para que puedan recuperar su rol, establecer límites saludables y, al mismo tiempo, reconstruir la relación afectiva.

 

No se trata de castigar, sino de prevenir daños mayores

La intervención temprana es clave. No esperar a que haya una agresión grave, sino actuar en cuanto aparecen las primeras señales de violencia. Cuanto antes se inicie un tratamiento, más posibilidades hay de frenar la escalada y de reconducir la situación hacia un futuro más saludable.

Porque poner límites también es una forma de cuidar. Decir “hasta aquí” a la violencia no significa abandonar al joven, sino exactamente lo contrario: darle la oportunidad de recuperar su equilibrio y su lugar en la familia sin hacer ni hacerse daño.

 

Un mensaje para las familias

Si tu hijo o hija muestra conductas violentas, no estás solo ni eres culpable. La violencia filio-parental es una realidad más extendida de lo que parece, y pedir ayuda es un acto de valentía.

 

En Font Fregona creemos que con acompañamiento, coherencia y compromiso, es posible transformar incluso las situaciones más complejas. Tratar la violencia filio-parental no es solo proteger a la familia: es ofrecer al joven una segunda oportunidad para crecer y vivir en equilibrio

Font Fregona

L’objectiu és aconseguir vèncer l’addicció, les conductes de risc i reestructurar la seva vida a través de l’aprenentatge de nous patrons de conducta.

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