Cada año, la llegada del verano trae consigo uno de los momentos más esperados por los jóvenes de Font Fregona: la celebración de San Juan.
Más allá de ser una fiesta, es una tradición que compartimos como comunidad y que marca simbólicamente el inicio de una nueva etapa. Un momento para disfrutar, fortalecer vínculos y crear recuerdos que también forman parte del proceso terapéutico.
El bienestar también se construye a través de experiencias positivas, de la convivencia y de los pequeños momentos compartidos.


La inauguración oficial de la piscina
Como ya es tradición, San Juan marca la apertura oficial de nuestra piscina para la temporada de verano.
Los juegos de agua se convierten en protagonistas de la jornada, creando un espacio donde la diversión, la cooperación y las risas ayudan a reforzar el vínculo entre los jóvenes y el equipo educativo.
Aprender también puede hacerse disfrutando.


Un ritual lleno de significado: la quema de deseos
Al caer la tarde llega uno de los momentos más especiales de la celebración.
Cada joven escribe en un papel aquello que desea dejar atrás o aquello que quiere transformar durante esta nueva etapa.
Después, todos esos deseos se queman simbólicamente en una pequeña hoguera.
Más que un ritual, es una oportunidad para parar, reflexionar y mirar hacia adelante con esperanza.
Un gesto sencillo que invita a cerrar etapas y abrirse a nuevas oportunidades.

Mucho más que una fiesta
En Font Fregona creemos que los procesos de cambio también necesitan espacios para celebrar, compartir y fortalecer el sentimiento de pertenencia.
Tradiciones como San Juan ayudan a construir comunidad, generan recuerdos positivos y recuerdan a los jóvenes que siempre es posible empezar una nueva etapa.
Cada verano trae consigo nuevas oportunidades en Font Fregona.
Y cada proceso merece también momentos de ilusión, convivencia y esperanza.

Sant Joan 2026 a Font Fregona

